Capítulo 2: La carta y Caleb.
A
medida que pasaba el tiempo me iba quedando dormida, cuando finalmente caigo en
un sueño profundo, a pesar de que me
había pasado doce horas durmiendo la noche anterior estaba cansada, mientras
duermo sueño con aquel bosque que había al lado de la casa, continuo por él
hasta llegar aquella casa de madera, cuando me acerco y la intento abrir no
puedo y al mirar por un agujero que hay
en la puerta, me encuentro con otro, esto hace que me despierte , mi hermano me
observa con una cara extraña :
-¿Qué
te pasa tienes la cara pálida?-
-He
tenido una pesadilla, ¿cuánto he dormido?- le pregunto
-
Unas dos horas- dice mirando el reloj del coche- puedes dormir un poco más, te
despierto cuando paremos para comer-
-No hace falta, estoy bien, Julio- le digo colocándome los cascos, a veces parece que él es el mayor aunque le saque cinco años pero bueno de igual. Pasamos todo el viaje en silencio, hicimos dos paradas antes de llegar una para comer y otra para llenar el depósito del coche de gasolina, cuando por fin llegamos al pueblo es de noche, entonces observó la casa y la única palabra que me viene a la mente es “maravillosa”, yo que me imaginaba que la casa estaba hecha una ruina pero me encuentro con una casa de tres pisos y de color blanco.
-¿Esta
es nuestra casa?- pregunto alucinando.
-Si-
me dice mirando desde adelante del coche -¿te dije que no
estaría tan mal?-
-Debería
haber escuchado más- digo mientras salgo de coche, me estiro y voy directa al
porche de la casa, espero a que mis padres lleguen hasta la puerta para abrirla
y al abrirla me encuentro con un palacio de casa, era preciosa y cuando me
mostraron mi cuarto me quedé de piedra, era la habitación que había deseado,
paredes moradas decoradas con alguna otra nota musical, escritorio de color haya con partituras encima de la
mesa, un gran armario con una pequeña repisa para el violín y por último lo que
más me impresiona de todo es una gran estantería llena de los libros que más me
gustaban, simplemente no digo nada y me siento en la cama, mis padres me dejan
sola y aprovecho para observar más de cerca las partituras, las reconocía
perfectamente eran las de mi abuelo, cuando era pequeña me las tocaba con el
violín por eso decidí empezar a tocar el
violín, rebusco entre ellas y encuentro una pequeña llave, era la que
llevaba mi abuelo en el cuello, siempre me dijo que era muy importante y que le
debía guardar el secreto, aunque no sabía exactamente cual, de todas formas
cojo la llave y la cuelgo en el pomo de la puerta del armario, me tumbo en la
cama cuando se me cae la nota de Liam, se me había olvidado completamente, la
abro y entonces empiezo a leer:
Querida Alicia:
No sabía cómo empezar
esta carta sin sentirme tan ridículo como me siento ahora, pero no puedo
decírtelo en persona, bueno ya no hay marcha atrás, desde que te vi el primer
día en la cafetería no podía evitar sentirme como me siento ahora: corazón
acelerado, manos sudorosas, mariposas en el
estómago,… Bueno creo que ya sabes por donde voy, bueno lo que quiero
decirte es que “TE QUIERO” desde el primer día que te conocí, ya se la pregunta
que te estarás haciendo ¿por qué yo? Y ahora te contesto con otra pregunta ¿y por qué no?, yo te amo y es la verdad, aunque no te lo creas y si me
estoy confundiendo y si te lo crees (ya
que es la verdad), quiero tu respuesta y si no me contestas iré hasta allí y te
convenceré, porque no me rendiré tan fácilmente, por favor llámame, escríbeme o
como si quieres enviarme una paloma mensajera, pero contéstame por favor.
TE QUIERE:
Liam.
Abatida
me tiro a la cama, pero el cansancio
puede conmigo y me quedo dormida, entonces sueño con la cafetería, entro y esta
Liam, solo, sin nadie mas en ese momento Liam esta cantando con su maravillosa
voz, pero hay algo extraño en él, cuando se da cuenta de que estoy aquí, deja
de cantar se acerca hacia a mi me coge de la cintura y entonces acerca su cara
a la mía y me besa, le aparto y le digo que no siento lo mismo pero para que le
da igual vuelve a apoyar sus labios en los míos y le intento separar pero él es fuerte.
-Liam,
por favor déjame- le digo mientras me intento separar y esta vez consigo
empujarle hasta una distancia en la que me pueda librar de otro beso- ¿Qué
haces Liam?-
-Quiero
saber tu respuesta- dice con una sonrisa picarona- aunque con este beso ya la
tengo-
-¿Y
como la has interpretado?- digo con una ceja arqueada- Aunque ahora que lo
pienso, esto es un sueño, ¿como quieres que te de una respuesta?-
-Es
complicado de explicar, pero, a tu pregunta de antes creo que es un si ya que
me has devuelto el beso-
-¡NO
TE LO HE DEVUELTO!, ¿y cómo que es complicado de explicar?- digo con un tono
enfadado.
-
Entonces es un no, bueno cuando resolvamos esto te lo explico-
-¡SI
ES UN NO!, AHORA ME LO QUIERES EXPLICAR POR FAVOR-
-Bueno
lo habré interpretado mal, bueno pues…La verdad es que me he colado en tu sueño
solo por saber la respuesta, aunque menudo chasco me he llevado-dice mirando
hacia abajo y entonces me comienzo a reír- ¡¿ QUE ES LO QUE TE HACE TANTA
GRACIA?!- dice en un grito
-Pues
es que no te creo, yo creo que es mi imaginación que me esta jugando una mala
pasada, a parte, ¿Cómo demonios se puede meter una persona en tus sueños?- digo
entre carcajadas histéricas.
-
Pues utilizando la magia- entonces me quedo callada- ¿Ya no te ríes?, si, soy
un mago- sigo sin articular palabra- ¿Alicia?, ¿estas bien?-
-S-i,
pero ahora mismo me voy a despertar y no
quiero que te vuelvas a colar en mis sueños, y aunque creo que todo es parte de
mi imaginación, una parte de mi cree que es verdad así que por si acaso quedas
avisado, ¿entendido?- digo intentando que no se me quiebre la voz.
-De
acuerdo, pero antes- se acerca sigilosamente y me besa, después de un rato se
separa y dice- Que pena que no pueda volverme a colarme en uno de tus sueños
para besarte- en ese momento, me pellizco el brazo y me despierto.
Cuando
abro los ojos me toco los labios y me levanto.
-Maldito
idiota- susurro mientras me visto, bajo a desayunar y no hay nadie abajo, así
que aprovecho para salir, estaba amaneciendo, cuando vi a un chico estaba en la
valla.
-
Oye, ¿Qué haces aquí?, ¿Quien eres?-digo acercándome a la valla, ahora le veo
con mas claridad, es un chico alto, con el pelo a media melena y de un color
negro apache, ojos azul zafiro.
-Perdona,
¿está Max?- en ese momento me quedo de
piedra, Max era mi abuelo, el mismo abuelo quien nos dejo la casa de herencia y
ahora estamos viviendo aquí.
-¿Esto
es alguna broma pesada o algo parecido?-
-No,
¿a que te refieres?, por cierto, ¿quien eres?- dice arqueando una ceja
-Eso
lo he preguntado yo primero, así que contéstame- digo mientras cruzo al otro
lado de la valla.
-Caleb,
¿y ahora tú?- dice con una sonrisa.
-Alicia,
¿Caleb, me suena?, ¿nos hemos visto antes?-
-Si
en tus mejores sueños, preciosa - eso me recuerda a Liam y me da un escalofrío
-No
te habrás confundido y será en mis peores pesadillas- digo arqueando una ceja
-Muy
graciosa, bueno ¿esta Max?- dice cambiando de tema
-No
te has enterado…-me niega con la cabeza- …Mi abuelo o Max ha muerto-
-¿¡Qué?!
, de verdad, ese viejo truhan lo sabía y no me había dicho nada…- entonces me
mira- ¿Era tu abuelo?-
-Si,
por eso estoy viviendo aquí con mis
padres y mi hermano pequeño-entonces algo se le ilumina en la cara.
-Entonces
tu eres su nieta…-dice vacilante-… ¿eres la mayor?-
-Si…
¿qué importa eso?-digo vacilante- bueno será mejor que me vaya, tengo cosas que
hacer-lo digo solo para escaparme de esta conversación, que se estaba volviendo
cada vez mas incomoda.
-Espera-me
coge del brazo- por favor no te vallas, ven conmigo un rato-me intento librar
de su brazo pero no puedo.
-¿Qué pero si no te conozco?- digo.
-Por
favor, es importante, por favor-dice una vez más.
-Esta
bien, ¿A dónde vamos?-
-Sube-
me dice, indicándome una moto.
-¿No
creerás que me voy a subir a una moto?-
-No
pienso discutir mas, sube- me monto sin rechistar pero a cambio le hecho una
mirada asesina- Vamos no es para
tanto-decido callarme, cuando arranca me agarro a él lo que le hace reír, nos adentramos en el bosque hasta que llegamos a una pequeña
casa de madera, que curiosamente me recuerda a la casa que soñé la noche
anterior, entonces me bajo y la observo durante un rato, después me acerco
hasta la puerta no quiero mirar por la herradura de la puerta, entonces se para
detrás de mí, Caleb- ¿Qué ocurre?-
-Nada
es que soñé con esta casa, y el sueño que digamos no era muy agradable el
sueño, creo que me voy-
-Por
favor no te vallas necesito que te quedes aquí para explicarte…- decido darme
la vuelta y me voy, esta vez no me detiene.
No
se por donde exactamente por donde tengo que ir, pero por suerte encuentro las
huellas dela moto, aunque, increíblemente ya están casi borradas. De repente oigo un ruido,
que al instante cesa aunque vuelve a sonar, esta vez lo oigo con claridad, es
un aullido de lobo, pero es imposible, los lobos salen por la noche, a parte
los pocos que hay están en reservas de animales en peligro de extinción.
Empiezo a notarlo cada vez más y cada vez mas decido correr por el lado
contrario de los aullidos, y así hasta que llego a casa, es como si me hubiese
intentado guiarme.
-Gracias,
sí me has oído aúlla- oigo el aullido, pero a parte también veo a aquel lobo, de
un pelo negro como el carbón, entonces le observo los ojos, yo les he visto
antes. Cuando se da cuenta se va. Entonces decido regresar a casa y pensar sobre
todo esto.
Por favor dejar comentarios si alguien nos lee plisss
ResponderEliminarque buen blog :) sigue así, soy Harry de Frases y Frases, te sigo me gustó tu blog.
ResponderEliminarMuchas gracias lo mismo digo de tu blog
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